Uno de los servicios más frecuentes en nuestro taller y de los que más impacto positivo tiene: la limpieza interna del portátil. Es barata, rápida y puede alargar la vida de tu equipo varios años.

¿Por qué se llena de polvo el portátil?

Los portátiles tienen ventiladores que aspiran aire del entorno para enfriar los componentes. Con ese aire también entran partículas de polvo, pelillos y fibras que se acumulan en el disipador y el ventilador formando una capa que impide la circulación de aire.

¿Qué pasa si no se limpia?

Sobrecalentamiento

El procesador y la tarjeta gráfica generan mucho calor. Si ese calor no puede disiparse correctamente, los componentes alcanzan temperaturas peligrosas (90-100°C o más). A esas temperaturas el sistema operativo reduce automáticamente la velocidad del procesador para evitar daños: el portátil va más lento.

Apagados repentinos

Si la temperatura supera el límite de seguridad, el ordenador se apaga solo sin avisar. Si tu portátil se apaga en mitad de lo que estás haciendo, el sobrecalentamiento es la primera causa que hay que descartar.

Daño permanente en componentes

El calor excesivo y sostenido durante años puede dañar permanentemente el procesador o la placa base. Una limpieza de 30-40€ puede evitar una avería de 200-400€.

¿Cada cuánto hay que limpiar el portátil?

En un ambiente limpio, cada 2-3 años. Si tienes animales domésticos, fumas en casa o el portátil está en el suelo, cada año o año y medio. Si notas que el ventilador hace más ruido de lo normal o el portátil está más caliente, es el momento.

¿Qué es la pasta térmica y por qué hay que renovarla?

La pasta térmica es un compuesto que mejora la transferencia de calor entre el procesador y el disipador. Con los años se seca y pierde eficacia. Renovarla durante la limpieza puede reducir la temperatura del procesador 15-25°C, con una diferencia de rendimiento muy notable.

¿Se puede limpiar en casa?

Con aire comprimido por las rejillas de ventilación puedes reducir algo el polvo superficial, pero para una limpieza completa hay que abrir el portátil y desmontar el disipador. Te recomendamos dejarlo en manos de un técnico para no dañar ningún componente.